Seguridad Pública de Pirque y Buin, Carabineros, OS7, Seremi de Seguridad, Fiscalización de Transportes y SENDA participaron en el operativo intersectorial. También hubo un detenido por conducir bajo la influencia del alcohol y cinco vehículos retirados por no mantener su documentación al día.
Seis personas detenidas y cinco vehículos retirados de circulación dejó un operativo intersectorial de fiscalización desarrollado en dos puntos de entrada y salida de Pirque: avenida Concha y Toro, frente a la 65ª Comisaría de Carabineros, y el módulo Río Clarillo, ubicado en avenida Virginia Subercaseaux.
De acuerdo con lo informado, cinco personas fueron detenidas por conducir bajo la influencia de drogas y una por conducir bajo la influencia del alcohol. Durante la jornada también se cursaron infracciones y se retiraron cinco vehículos de circulación por no mantener su documentación al día.

Entre las 18:00 y las 22:00 horas, equipos de Seguridad Pública del municipio de Pirque y distintas instituciones se desplegaron en ambos sectores para desarrollar los controles preventivos. Claudia Carrasco Tapia, directora de Seguridad Pública de la Municipalidad de Pirque, explicó que la intervención fue coordinada en el marco del Comité Operativo de Seguridad Pública, con el objetivo de fortalecer la seguridad mediante el trabajo conjunto.

En el despliegue participaron la Seremi de Seguridad Pública, Carabineros de la 65ª Comisaría de Pirque, personal especializado del OS7 con un guía y un can detector de drogas, funcionarios de la División de Fiscalización de Transportes y profesionales de SENDA con una ambulancia.

En el módulo Río Clarillo, la fiscalización contó con la participación conjunta de los equipos de Seguridad Pública de las municipalidades de Pirque y Buin, además de las otras instituciones presentes en el operativo.
Carrasco destacó que esta fue la primera intervención de estas características por la cantidad de organismos involucrados. “Con esta cantidad de instituciones, la verdad que es el primer operativo intersectorial”, señaló, valorando la coordinación alcanzada para realizar los controles.

Durante las fiscalizaciones en Concha y Toro también participó Venom, un pastor belga malinois de un año y ocho meses, que acompañó al personal del OS7 en la revisión de vehículos como can detector de drogas.

Su trabajo se basa en un entrenamiento que asocia determinados olores con el juego y una recompensa. Para ese aprendizaje se utilizan olores de referencia que simulan los de las sustancias buscadas, de manera que el perro aprende a reconocerlos y los vincula con la búsqueda de su juguete.
Durante el servicio, Venom utiliza su olfato para identificar los aromas que ha sido entrenado para detectar y comunica el hallazgo a su guía mediante una señal. En su caso, realiza una marcación activa, que puede manifestarse con rasguños en el lugar donde percibe el olor. Esta capacidad apoya las labores de fiscalización del equipo especializado.