Un estudio liderado por la Universidad de Chile evidenció el retroceso del glaciar Echaurren Norte en la cuenca del río Yeso. La investigación atribuye la pérdida a la megasequía, el aumento de temperaturas y cambios en las condiciones climáticas de la cordillera.
El glaciar Echaurren Norte, ubicado en la alta cordillera del Cajón del Maipo, ha perdido cerca del 65% de su superficie entre 1955 y 2023, según un estudio publicado por investigadores de la Universidad de Chile en conjunto con instituciones internacionales.
El análisis, basado en más de siete décadas de monitoreo, muestra que el glaciar pasó de una superficie aproximada de 0,52 km² a solo 0,18 km² en la actualidad. Hoy se encuentra fragmentado en tres pequeñas unidades y cubierto en gran parte por rocas y sedimentos, sin presencia visible de hielo limpio en superficie.

Entre las principales causas del deterioro, los investigadores apuntan al déficit de precipitaciones y al aumento sostenido de las temperaturas en la zona central del país.

Desde 2010, Chile enfrenta una megasequía con un déficit cercano al 30% en las precipitaciones. Esta situación ha reducido la acumulación de nieve en la cordillera, dejando el hielo más expuesto al derretimiento durante los meses de verano.
A esto se suma el ascenso de la isoterma 0°C, es decir, el nivel en que la precipitación cambia de nieve a lluvia. Este fenómeno ha intensificado los procesos de fusión del glaciar. Según el estudio, en 2015 se registraban cerca de 110 días anuales de derretimiento, cifra que aumentó a 166 días en 2020.
“Básicamente, el glaciar pasa casi medio año derritiéndose sin freno”, advierten los autores del estudio.
La investigación también concluye que el fenómeno de El Niño ya no logra compensar la pérdida de hielo como ocurría en décadas anteriores. Incluso en años con mayores precipitaciones, estas no alcanzan para contrarrestar el aumento de las temperaturas y la radiación solar durante el verano.
El glaciar Echaurren Norte es considerado un punto de referencia clave para el estudio del cambio climático en el hemisferio sur, debido a la continuidad de sus mediciones desde la década de 1970. Su evolución permite entender el comportamiento de los glaciares en la zona central de Chile y su relación con la disponibilidad de agua.
Aunque el glaciar se ubica en la cuenca del río Yeso, su retroceso refleja una tendencia que afecta a todo el sistema cordillerano del río Maipo, del cual dependen distintas comunas de la Región Metropolitana. En ese contexto, los expertos advierten que la pérdida de masa glaciar podría tener efectos a mediano y largo plazo en la disponibilidad de recursos hídricos en la zona central.








