La secuencia se concentra a unos 25 kilómetros al sureste de San José de Maipo. El Centro Sismológico Nacional ha publicado eventos de hasta magnitud 3,2 MLv, con hipocentros ubicados entre 9 y 12 kilómetros de profundidad.
Una seguidilla de movimientos sísmicos registrada desde la mañana del sábado 5 de septiembre mantiene bajo observación al sector cordillerano de San José de Maipo, donde cientos de pequeños eventos han sido detectados instrumentalmente en torno a Las Melosas.
Según antecedentes difundidos por la Red Geocientífica de Chile, la actividad comenzó cerca de las 09:44 horas del sábado y hasta este domingo se habían identificado al menos 374 eventos, gran parte de ellos de muy baja magnitud.
Los registros oficiales publicados por el Centro Sismológico Nacional (CSN) de la Universidad de Chile muestran una marcada concentración de los sismos en un área ubicada entre 25 y 27 kilómetros al sureste de San José de Maipo.
Durante el sábado 5 de septiembre, el CSN registró dos eventos de magnitud 2,5 MLv. El primero ocurrió a las 10:38 horas, a 26 kilómetros al sureste de San José de Maipo y a 11 kilómetros de profundidad, mientras que el segundo fue registrado a las 10:47 horas, a 27 kilómetros al sureste y a 12 kilómetros de profundidad.
La actividad continuó durante la madrugada y mañana del domingo 6. A las 03:13 horas se produjo un sismo de magnitud 3,0 MLv, localizado a 27 kilómetros al sureste de San José de Maipo y a 9 kilómetros de profundidad.
El evento de mayor magnitud informado por el CSN ocurrió a las 07:46 horas, alcanzando 3,2 MLv, con epicentro 25 kilómetros al sureste de San José de Maipo y un hipocentro ubicado a 10 kilómetros de profundidad. Posteriormente, a las 08:29 horas, se registró otro movimiento de magnitud 3,0 MLv, prácticamente en el mismo sector y también a 10 kilómetros de profundidad.
CSN: características de un enjambre sísmico
Felipe Leyton, geofísico del Centro Sismológico Nacional, explicó que la concentración de movimientos presenta las características que permiten hablar preliminarmente de un enjambre sísmico, principalmente porque no existe un terremoto principal claramente diferenciado seguido por sus réplicas.
“Acá son una serie de eventos que se encuentran cerca en el tiempo y el espacio, en los cuales ninguno de ellos sale como el evento principal”, explicó Leyton.
Respecto de las cifras que hablan de más de 370 movimientos, el especialista señaló que deben ser tomadas con cautela, ya que cada evento debe ser analizado y validado antes de establecer un número definitivo.
Posible relación con la falla de Las Melosas
La ubicación de los movimientos también abrió interrogantes respecto de una eventual relación con la falla de Las Melosas, asociada al terremoto que afectó esa zona cordillerana en 1958.
Leyton señaló que por ahora no es posible asegurar esa relación, aunque reconoció que existe una coincidencia espacial que deberá ser estudiada con mayor detalle.
“Preliminarmente no lo puedo asegurar”, indicó el especialista, agregando que existe una probabilidad de que la actividad esté relacionada con dicha estructura.
El geofísico sostuvo que será necesario analizar con precisión la ubicación de los eventos y compararlos con registros anteriores para establecer qué estructura está generando la actual actividad. Incluso señaló que, de no corresponder exactamente a la falla relacionada con el terremoto de 1958, podría tratarse de otra falla existente en la misma zona cordillerana.
No permite predecir un terremoto mayor
Sobre la posibilidad de que esta actividad sea señal de un movimiento de mayor magnitud, Felipe Leyton llamó a no sacar conclusiones anticipadas.
“Todavía no significa nada, tenemos que seguir analizando lo que ocurre en la zona”, señaló.
El especialista enfatizó que la ocurrencia de este tipo de secuencias forma parte de la actividad sísmica y que un enjambre no constituye por sí solo un método de predicción de terremotos.
“Es normal que ocurra esto, pero no predice por sí solo la ocurrencia de un gran terremoto”, concluyó el geofísico del Centro Sismológico Nacional.
Nota técnica: las cifras informadas por el CSN corresponden a magnitud local MLv, por lo que periodísticamente es más correcto escribir “magnitud 3,2 MLv” y no “3,2 grados Richter”. La profundidad corresponde a la ubicación estimada del hipocentro bajo la superficie.