Sector avícola enfatiza que la prevención en planteles de menor escala es clave para evitar la propagación de la enfermedad. En caso de detectar mortalidad masiva de aves, se recomienda no tocarlas ni manipularlas y dar aviso al SAG.
Tras la detección de un caso de influenza aviar en un plantel de huevos en la Región Metropolitana, el sector avícola activó de inmediato sus protocolos sanitarios en coordinación con el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), haciendo un llamado a productores de todas las escalas —especialmente pequeños productores y criadores de traspatio— a reforzar las medidas de bioseguridad.
“Chile cuenta con planes de contingencia y acuerdos de zonificación con sus principales mercados de destino. Ante un caso de influenza aviar, estos protocolos se activan de inmediato, incluyendo la autosuspensión temporal de exportaciones mientras se controla el brote”, señaló el presidente ejecutivo de ChileCarne, Juan Carlos Domínguez.
Desde el sector recalcan que la situación se encuentra bajo control sanitario y que el abastecimiento interno está asegurado. Asimismo, enfatizan que la carne de ave es totalmente segura para el consumo humano y que no existe evidencia de contagio de influenza aviar en personas asociado a su consumo o manipulación. Los productos disponibles en el comercio cumplen con estrictos estándares sanitarios y cuentan con sistemas de trazabilidad que garantizan su calidad, origen e inocuidad.
En paralelo, el foco está puesto en reforzar la prevención a nivel local, donde las medidas básicas pueden evitar la entrada del virus a gallineros y pequeños planteles.
Carolina Larraín, Jefa de Sanidad avícola de ChileCarne, explicó que “la bioseguridad es fundamental en todos los niveles. Medidas simples, aplicadas de forma constante, permiten reducir significativamente el riesgo de contagio”.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Mantener los gallineros cerrados o protegidos con mallas para evitar el contacto con aves silvestres u otros animales.
- Limpiar periódicamente los espacios y evitar agua estancada o acumulación de residuos.
- Utilizar ropa y calzado exclusivo para el manejo de las aves y desinfectarlo antes de ingresar.
- Lavarse las manos antes y después del contacto.
- Mantener el alimento y el agua protegidos y en condiciones higiénicas.
- Aislar aves nuevas por algunos días antes de incorporarlas al plantel.
“El virus puede ingresar de forma indirecta, a través del calzado, utensilios o contacto con aves silvestres. Por eso, la prevención diaria es clave, especialmente en sistemas de menor escala”, agregó Larraín.
En caso de observar signos de enfermedad o mortalidad inusual en aves, el llamado es a no tener contacto y dar aviso inmediato al SAG para activar los protocolos correspondientes.
Desde el sector recalcan que el control de este tipo de eventos depende de un esfuerzo conjunto entre autoridades, industria y productores, donde la bioseguridad es la primera barrera de protección.
Desde el SAG hicieron un llamado a todos los tenedores de aves, ya sean pequeños, medianos o grandes, a reforzar las medidas de bioseguridad, considerando que el virus está presente en aves silvestres en el país, lo que aumenta el riesgo de contacto con aves productivas o de autoconsumo.
También se solicita la colaboración de la ciudadanía. En caso de detectar mortalidad masiva de aves, se recomienda no tocarlas ni manipularlas y dar aviso al SAG a través de los siguientes canales:
Centro de Atención Usuaria teléfono 22 345 1100. Correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..
La notificación oportuna permite realizar una detección temprana y activar rápidamente las medidas sanitarias correspondientes.







